Comprar para alquilar un piso, ¿Es rentable?

El sector inmobiliario sigue siendo una de las opciones de inversión más atractivas. Muchas personas prefieren comprar para alquilar un piso y así generar rentabilidad a largo plazo. ¿Cómo se puede calcular la rentabilidad de la vivienda? Desde Inmorenta te contamos que hay ciertos factores que debes tener en cuenta para saber si te resultará o no rentable comprar un piso para alquilarlo.

¿Por qué comprar para alquilar un piso?

Al hablar de rentabilidad tampoco hay que dejar de lado el riesgo. Esto se debe a que, a mayor rentabilidad, mayor será el riesgo. En lo que a inversiones se refiere, te contamos que el riesgo se define como la posibilidad de que la inversión no resulte como esperas y que puedas perder parte de lo invertido.

Comprar para alquilar un piso puede ser una buena inversión

Al invertir en el mercado inmobiliario y comprar un piso para alquiler, es necesario calcular la rentabilidad de forma realista. La rentabilidad, en este caso, no se limita a las ganancias del alquiler, sino a la apreciación del valor del inmueble a largo plazo. Hoy en día, sin embargo, resulta una buena idea comprar para alquilar un piso porque existe escasez de oferta en lo que a arrendamientos se refiere. Es decir, no hay suficientes viviendas para toda la población.

¿Y cómo saber si verdaderamente te conviene comprar para arrendar? Para ello es imprescindible calcular la rentabilidad neta.

¿Cómo se calcula la rentabilidad?

La rentabilidad bruta se calcula dividiendo el ingreso anual del alquiler, entre el precio de compra del inmueble, para después multiplicarlo por 100. A la hora de decidir invertir en el sector inmobiliario, entonces lo que hay que tener en cuenta es la rentabilidad neta, pues en esta se toman en cuenta una serie de gastos asociados (mantenimiento, impuestos, etcétera).

Cuando se calcula la rentabilidad neta, que se expresa en términos porcentuales, es necesario incluir todos los costes asociados a la propiedad. Por último, ten en cuenta la plusvalía del inmueble a largo plazo, algo que puede incrementar el valor de este y, por lo tanto, su rentabilidad.

Cabe destacar que la rentabilidad no será igual en todas las Comunidades Autónomas. Este indicador varía en función de la ubicación y el tipo de vivienda. Además, la rentabilidad puede no ser inmediata, sino que verás el retorno de tu inversión a largo plazo.

Por ejemplo, en las grandes ciudades con alta demanda y en las zonas céntricas, es mucho más fácil ver el retorno de la inversión. Por otra parte, el estado del mercado inmobiliario influye considerablemente en la rentabilidad. Como ya adelantamos, actualmente existe cierta escasez de viviendas y mucha demanda.

Comprar para alquilar un piso: Los tipos de arrendamiento

Cuando se quiere comprar para alquilar un piso es importante tener en mente los distintos tipos de arrendamiento. Elegir el tipo de alquiler adecuado te permitirá obtener una mejor rentabilidad:

  • Alquiler tradicional a largo plazo. Este tipo de arrendamiento ofrece estabilidad financiera durante un período de tiempo largo. Recibes la misma cantidad mes a mes y puedes actualizarla de forma anual, pero con las limitaciones al precio del alquiler.
  • Vacacional. Este tipo de arrendamiento suele generar ingresos más altos, en un corto período de tiempo, pero requiere de una gran gestión. Además, varía en función de la época del año y el lugar donde se encuentre el inmueble.
  • Arrendamiento por habitaciones. Este tipo de alquiler se suele utilizar en las grandes ciudades y se destina a los estudiantes o profesionales. Generalmente, el alquiler por habitaciones permite generar más ingresos que al arrendar la propiedad al completo.
Ten en cuenta los distintos tipos de contrato de arrendamiento que existen

Factores para determinar la rentabilidad

Además de tener en cuenta los distintos tipos de arrendamiento que existen, es necesario analizar algunos factores clave que influyen en la rentabilidad. Comenzamos por la ubicación del inmueble, algo que determinará la demanda de la propiedad y la valorización de esta. Las grandes ciudades, las zonas céntricas y bien conectadas y las que cuentan con buenos servicios, suelen ser las más solicitadas. En consecuencia, el precio del alquiler puede ser mayor, pero apegándose a lo que determina la ley.

Por otro lado, es crucial conocer el estado del sector inmobiliario al comprar para alquilar un piso. En este sentido, deberás tener en cuenta las tendencias de compra y arrendamiento, respectivamente. Estudia cómo es la situación inmobiliaria de la zona en la que quieres comprar. Por ejemplo, ¿Cuánto dura una vivienda anunciada? ¿Cuál es el precio del arrendamiento? ¿Con qué frecuencia se desocupan los inmuebles?

No menos importante resulta el precio de compra, especialmente si necesitas financiar, es decir, comprar una casa a través de una hipoteca. Suele decirse que los inmuebles hipotecados se pagan solos a través del arrendamiento, pero debes ser realista. No se trata de comprar para alquilar un piso y pagar más de hipoteca que lo que recibes de alquiler.

Ten en cuenta, por otra parte, que una propiedad arrendada supone una serie de gastos de gestión. Esto se debe a que el arrendador debe garantizar que la vivienda es habitable y, por lo tanto, debe mantenerla en óptimas condiciones para que el inquilino pueda vivir. A esto se suman el pago de impuestos, los gastos de comunidad y el seguro para el hogar.

Por último, te contamos que puedes revalorizar el precio del inmueble y con ello, aumentar la rentabilidad, si inviertes en sostenibilidad. Hoy en día, a muchas personas les preocupa adquirir una vivienda que sea sostenible, muy eficiente e inteligente. Valora si hacer reformas en la propiedad incrementaría el precio de esta, sin suponer una pérdida económica.

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